«Los verdaderos maestros no dejan huella. Son como el viento de la noche que atraviesa y cambia por completo al discípulo sin por ello alterar nada, ni siquiera sus mayores debilidades: arrastra todas las ideas que tenía sobre sí mismo y lo deja como siempre ha sido, desde el principio.»

Peter Kingsley, En los oscuros lugares del saber

lunes, 16 de febrero de 2009

¿Qué significa esto?

Cada día que pasa me pregunto qué significa esto del vivir, qué significa esto de estar vivo, qué es esta conciencia en la que parecen inscribirse todas mis experiencias, qué es esta conciencia que parece haber surgido en unas coordenadas históricas, sociales y culturales específicas, qué es en definitiva la vida.

Cada día que pasa me pregunto qué hubo antes y qué habrá después, si es que podemos hablar de antes y después, qué es esta conciencia que parece vivirme día tras día, qué significa ser consciente y qué significa que pueda hacerme estas preguntas.

Cada día que pasa parece que mi conciencia quiere acceder a ese mysterium tremendum que todo lo abarca y que amenaza con dejarme sin palabras ante el milagro de la existencia y ante la maravilla de poder reconocer que soy lo que soy.

Cada día que pasa me lleno de preguntas de este y otro tipo ante las cuales sólo puedo enmudecer como un niño víctima de una ignorancia santa. Cada día que pasa mi mente trata de convertirse en un espejo reluciente y vacío que pueda contener la totalidad del universo.

Cada día que pasa me pregunto en concreto qué significa ser Fernando Sánchez Turrión cuando todas las espiritualidades parecen querer decirnos que nuestra esencia es el Absoluto. Cada día que pasa me pregunto si llegaré a comprender algún día (o tal vez a recordar) que la materia de mi conciencia es la sustancia de Dios y que mi origen y mi meta son el origen y la meta del propio universo.

Y me hago estas preguntas por la sencilla razón de que de no ser así el mundo me parecería sumamente aburrido y superficial. Lo digo una vez más: no me cansaré nunca de tratar de adentrarme en las dimensiones más profundas de la existencia aunque no pueda precisar aún de qué están hechas. Ese es mi viaje y, me temo, el viaje de todos. Tal vez, después de todo, hallemos una respuesta satisfactoria a todas nuestras cuestiones o quizá encontremos en el silencio a la madre de todas las preguntas.

sábado, 7 de febrero de 2009

Integral-es

Resulta abrumadora la cantidad de centros, escuelas, instituciones y organizaciones (entre las que comienzan a incluirse algunas universidades como la JFKU) que intentan ofrecer enfoques integrales. Basta darse un pequeño paseo por la Red para verlo. De hecho podéis comprobar que es así si echáis un vistazo a algunos de los enlaces que aparecen en la columna de la izquierda de este blog.

Pero, ¿qué significa integral? Desde luego todos esos centros nos ofrecen su particular visión del asunto, pero parecen coincidir en que integral (resumiéndolo mucho) se refiere a todo aquello que tiene en cuenta la totalidad de las dimensiones humanas: materia, cuerpo, mente, alma y espíritu, y a todas las posibles subdivisiones de esos cuatro o cinco elementos fundamentales.

Es muy posible que no podamos saber en qué momento comenzó a utilizarse el término integral en la forma en que acabo de sugerir, pero parece que hay cierta unanimidad en que los que primero lo introdujeron fueron Aurobindo en Oriente y Jean Gebser en Occidente.

Yo, de momento, acabo de echarle un vistazo a la revista EnlightenNext, una publicación que trata de estos y muchos otros temas y que parece bastante interesante. Podéis acceder a la totalidad de uno de los números desde EnlightenNext, tal vez desde Holons si os suscribís y quizá desde Integral Life. Veamos hasta donde nos lleva todo ello.

lunes, 26 de enero de 2009

Espacio para el trabajo y para la investigación con las Flores de Bach

Pues sí, lo cierto es que hace mucho tiempo que tengo en la cabeza la posibilidad de crear un espacio para realizar un trabajo de ese tipo, una idea que ha ido poco a poco madurando y que está a punto de ver la luz.

Mi intención es ofrecer una serie de entrevistas breves (consultas, si preferís utilizar ese término) en torno a las Flores de Bach. Y digo en torno porque no pretendo utilizar las Flores únicamente sino todo lo que las rodea, a saber, la filosofía y método de trabajo que gira en torno al Sistema Bach, lo cual incluye la filosofía y la visión de la vida del propio Edward Bach tal y como han sido recogidas en sus escritos.

Debo insistir en que se tratará de consultas breves en las que los consultantes podrán poner sobre la mesa cualquier tipo de problemática personal. Las Flores serán un mero elemento auxiliar en dichas consultas y se podrán realizar preparados florales o no en función de las circunstancias de cada persona. En ningún caso estas consultas sustituirán a las entrevistas clásicas con Flores de Bach.

Así pues, debo resaltar el carácter estrictamente personal de estas entrevistas. Mi intención no es crear ningún tipo de tertulia sobre el tema ni ningún foro en el que se puedan debatir estos y muchos otros asuntos que puedan tener alguna relación con las Flores o con otras terapias.

De entrada este espacio es un espacio abierto para que todo aquel que lo desee pueda acercarse a las Flores. Ante todo es un espacio, tal y como expreso en el título de esta entrada, para el trabajo y para la investigación. Para el trabajo porque supone precisamente eso, un trabajo con las Flores que puede estar en la línea del típico trabajo que puede realizarse hoy día con ellas, y para la investigación porque desde mi punto de vista aún quedan muchas cosas por saber respecto a la terapia floral y sobre la filosofía del propio Edward Bach.

Soy muy consciente de que en la actualidad existen muchos sistemas florales diferentes, algunos de ellos probablemente muy valiosos, sin embargo me limitaré a utilizar los treinta y ocho remedios del Sistema Bach, básicamente por la sencilla razón de que es el único que conozco para poder utilizarlo con cierta soltura.

He decidido que las consultas se realicen en el café Ito´s por dos razones fundamentales. La primera es muy simple. Éste es el único café de Salamanca que conozco en el cual está prohibido fumar, lo cual es una maravilla. Eso nos otorga cierta pureza en el ambiente para poder manejar las Flores. La segunda razón es algo más profunda. Me ha parecido que poner sobre la mesa de cualquier café del centro de la ciudad nuestros posibles problemas, inquietudes, preocupaciones, desórdenes, dolores, ya sean corporales, anímicos, intelectuales, existenciales o espirituales, es una buena oportunidad para que adquieran una dimensión pública, y para que los podamos expresar y tratar abiertamente sin ningún tipo de complejo lejos de los espacios en los que todos esos asuntos son abordados habitualmente, ya se trate de la consulta del médico, del psicólogo, de los centros especializados de terapias alternativas o de los centros de trabajo propios de muchos grupos esotéricos o de crecimiento personal.

Y pienso que puede ser una buena idea hacerlo así por la sencilla razón de que el trabajo con las Flores, tal como ya afirmó Bach en su día, debe ser algo al alcance de todo el mundo. Y qué mejor manera de hacerlo que situarnos en medio de todo el mundo.

Sí, mi intención es colocar este trabajo, un trabajo a través del cuál nos situamos indefectiblemente frente a las dimensiones espirituales de la vida, al alcance de cualquiera. Así pues, esto supone algo así como situar el Alma y el Espíritu en medio del ojo del huracán y de la vorágine de nuestra más simple cotidianeidad. Decididamente es un paso adelante para que los temas que nos preocupan puedan caber en nuestros desayunos de todos los días, una oportunidad para que la profundidad de la vida también pueda sentarse junto a nosotros mientras nos zampamos un croissant, algo que por cierto no ocurre frecuentemente. En definitiva, es una apuesta para que el Espíritu profundo pueda abrirse un hueco a través de la monótona superficialidad imperante.

He decidido poner un precio mínimo a estas consultas, siempre hay algún tipo de gasto inevitable, sobre todo porque como dije se trata de consultas breves y porque de otra manera no estarían al alcance de todo el mundo. El precio será de cinco euros en el caso de que se requiera un preparado floral. La consulta será gratuita en el caso de que no sea así.

Ha habido tres aspectos de la obra de Bach que me han llamado la atención y que han sido la fuente de inspiración para realizar este trabajo. Son los siguientes (en palabras del propio Edward Bach):

"Para encontrar la hierba que nos pueda ayudar debemos encontrar primero el propósito de nuestra vida, al que tendemos, y también comprender las dificultades de nuestro camino".
Libérate tú mismo

Así pues, el propósito de la vida, algo que sin duda puede abrirnos las puertas de nuestras dimensiones espirituales, será una de las referencias fundamentales en estas consultas.

"Este sistema de tratamiento es el más perfecto que ha sido dado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Tiene el poder de curar las enfermedades y, por su simplicidad, puede ser utilizado en casa".
Los Doce Curadores y otros remedios

Como bien dijo Eduardo Grecco mi intención es contemplar el Sistema Bach no como una medicina alternativa sino como una alternativa a la medicina; en otras palabras, tratar de que la terapia floral deje de estar a la sombra de otros sistemas terapeúticos, en un segundo plano o deje de ser considerada una terapia light, algo a lo que a mi juicio lamentablemente muchos terapeutas están contribuyendo al tratar las Flores como un mero complemento de sus propias y profesionales terapias.

…"el médico del futuro…tendrá que haber estudiado profundamente las leyes que rigen a la humanidad y a la propia naturaleza humana, de forma que pueda reconocer en todos los que a él acuden los elementos que causan el conflicto entre el Alma y la personalidad".
Cúrate tú mismo

Estudiar la naturaleza humana es el fundamento y la meta última de este trabajo, una naturaleza que con seguridad está en constante evolución, lo cual significa ser permeable al Misterio que todo lo abarca, en definitiva, ser permeable al Espíritu que desde el más allá reclama nuestra atención para que alcemos nuestra voz en su nombre y para que el más acá pueda brillar eternamente en su infinito esplendor.

viernes, 23 de enero de 2009

Stanislav Grof

Acabo de leer el libro titulado La psicología del futuro de Stanislav Grof, un libro a cuya traducción y redacción no acabo de cogerle el pulso. Al margen de estas disquisiciones técnicas diré que Grof es probablemente el máximo representante de la psicología transpersonal, una rama de la psicología que desde sus inicios se ha dedicado, entre otras cosas, a tratar de legitimar la espiritualidad.

Hay varios puntos en la obra de Grof que me parecen especialmente interesantes. En primer lugar me parece importante tener en cuenta la cartografía de la psique que nos ofrece, un mapa de la conciencia que varía sustancialmente respecto al enfoque de Wilber. Grof distingue básicamente tres niveles: biográfico (posnatal-freudiano), perinatal (en torno al nacimiento) y transpersonal.

Hay que decir que para llegar a esas conclusiones se basa principalmente en su trabajo e investigación con lo que llama estados holotrópicos (hacia la totalidad) de conciencia, estados que pueden presentarse, según Grof, de tres formas diferentes: mediante la utilización de psiquedélicos (LSD), con sesiones holotrópicas (una técnica diseñada por el propio Grof en la que juega un papel central la respiración), y a través de las llamadas emergencias espirituales (experiencias espontáneas de lo transpersonal y crisis espirituales).

Un papel central en el estudio de Grof lo juegan las llamadas matrices perinatales; en otras palabras, las dinámicas del proceso del nacimiento, una dinámica que consta de cuatro fases (matrices) que parecen tener una importancia extraordinaria en el posterior desarrollo psíquico del individuo, algo en lo que coincide completamente con Arthur Janov y su terapia primal (aunque bien es cierto que Janov no se ocupa en ningún momento de los niveles transpersonales). A este respecto merece la pena echar un vistazo a la obra de Otto Rank, a quien también le preocupó el problema del trauma del nacimiento y todo lo que de él se deriva.

Lo interesante de todo ello es que parecen entreverse ciertas correspondencias entre las dinámicas perinatales representadas en las cuatro matrices básicas (MPB) y otros procesos, como por ejemplo los ya descritos del viaje del héroe de Joseph Campbell y la forma del desarrollo en cada uno de sus fulcros (fronteras) descrito por Ken Wilber magistralmente en El proyecto Atman. En palabras del propio Grof: […] las cuatro matrices perinatales [sugieren] que los cuatro patrones subyacentes constituyen manifestaciones de una secuencia arquetípica que no sólo gobierna el nacimiento humano, sino también variedad de otros procesos.

Si queréis seguir profundizando en ello podéis visitar: http://www.stanislavgrof.com/ y http://www.holotropic.com/